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El primer paso de un futuro ambicioso

BOMBEJA AGUSTINET! — Felip Bens



Foto © Adolfo Benetó / levanteud.com


Diego Pablo Simeone. La perspectiva de escucharle con eco en un campo vacío, con todo su repertorio de arengas, se antoja una pesadilla. Si al martillo agotador que representa el fútbol de su equipo sumamos la verborrea del argentino es muy posible que el Atlético se lleve los tres puntos por agotamiento del rival. Afortunadamente las paredes verticales de La Nucia son una broma, apenas un murete.


El Atlético es un hueso, pero se nos da muy bien como local. No rinde igual fuera de casa. Es uno de los equipos de La Liga a quien más estimula jugar ante su público. Como al Llevant. Un Llevant de Primera, un año más, tras su justísima victoria en Cornellà. No es matemática pero tendría que suceder una catástrofe para que se escapara la salvación. Aunque con el Mallorca de por medio nunca se sabe. Aunque no sea ya el de "mi amigo Mateu Alemany", sino el del arizono Robert Sarver.


El Llevant ha regresado a la competición con un nivel alto y, con cinco puntos en tres partidos complicadísimos, ha dejado resuelto el objetivo principal. El reto ahora es más psicológico y motivacional que estrictamente futbolístico: jugar a tope, conseguir una victoria de prestigio ante los colchoneros, de momento, y seguir mirando hacia arriba, a ver qué pasa. ¿Conseguirá Paco López convencer a los chavales de que hay vida más allá de la permanencia? Esa es la incógnita. ¿Serán capaces los futbolistas decisivos de este grupo de no pensar aún en el próximo curso ni en el mercado ni en sus opciones de cambiar de aires y mejorar sus emolumentos y sus expectativas? ¿Se comportarán como grandes profesionales y se dejarán la piel por llevar al club a lo más alto, por la entidad, por la afición y por sí mismos?


El equipo está en un momento dulce, pero, aunque nos esforcemos en ello, no se puede olvidar que durante la temporada se han vivido situaciones críticas, por la falta de compromiso y de intensidad de algunos futbolistas. Tampoco se debe –ni se puede– perder de vista que esta es la plantilla mejor pagada de la historia y que muchas voces vienen reclamando, con argumentos sensatos, que, con estos mimbres, el equipo debería ser más ambicioso.


Tiempo habrá de analizar por qué razón este Llevant no ha llegado más lejos. ¿Es mejor que el que llegó a Europa? A veces las piezas tardan en encajar; los grandes equipos necesitan acoplarse para rendir al máximo; requieren continuidad y confianza. Del Llevant con que López se estrenó en el coliseo de Getafe, en marzo de 2018, hoy son importantes Postigo, Bardhi, Campaña, Rochina, Roger, Morales y, en menor medida, Toño, Pier y Coke. Como siempre sucede, han llegado futbolistas que han dado más de lo esperado y otros que menos, pero las sensaciones invitan a creer que mantener esta plantilla con algunos retoques puede consolidar la senda del crecimiento de entidad y equipo.


Ante el Atlético, el Llevant da el primer paso de un futuro ambicioso, con la posibilidad de luchar por las plazas europeas y de volver en unos meses al nuevo Orriols, con su gente, a lo grande. Es algo demasiado bonito como para no intentarlo.